La expansión de las telecomunicaciones se desacelera; la demanda de cobertura, no

Con la reducción de las inversiones de capital en telecomunicaciones, la industria se ve obligada a adoptar un modelo más eficiente. De hecho, algunas redes ya están operando de esa manera.

Durante la última década, la industria de las telecomunicaciones ha estado en un ciclo de expansión. Los operadores han invertido muchísimo dinero para ampliar la cobertura, actualizar las redes y lanzar el 5G. Pero, ¿adivinen qué? Ese ciclo ahora está perdiendo fuerza. 

Ericsson comentó a sus inversionistas que sus ventas en Norteamérica cayeron un 10% interanual y que esta región "será menos importante" para su negocio. Para ponerlo en contexto, Ericsson vende los equipos que hacen que las redes móviles funcionen. Cuando sus ventas bajan, por lo general se debe a que los propios operadores están gastando menos en construir y ampliar sus redes.

Y así es: Verizon redujo hace poco su estimación de gasto de capital para 2026. Además, según los analistas del sector, se espera que el capex global en telecomunicaciones disminuya este año y mantenga esa tendencia a la baja con el tiempo. En pocas palabras: la industria le está bajando al presupuesto para construir infraestructura de red.

Justo cuando el capex va de salida, la industria se enfrenta a verdaderos retos de conectividad. Esto plantea una pregunta que el sector ha preferido ignorar: ¿qué pasará con las zonas de la red que, para empezar, nunca tuvieron una cobertura adecuada, sobre todo las de alta densidad y mucho tráfico? Hablamos de lugares donde la inversión en cobertura es crucial y donde la redundancia y la resiliencia son súper necesarias.




La brecha de cobertura persiste

Mario Di Dio Helium telecom

Di Dio – por la cobertura y la resiliencia


Por un tiempo, la industria asumió que la siguiente etapa de crecimiento vendría de la mano de nuevos motores de demanda, como la IA generativa. Se pensaba que a mayor cantidad de datos y uso, seguirían más instalaciones de infraestructura. Pero la realidad es otra. Hoy en día, el tráfico de IA generativa representa apenas una mil seiscientas ava parte de lo que la red transporta a diario. Eso no es precisamente el boom de demanda que reinicia un ciclo de inversión.

Esto nos lleva a una conclusión diferente, bien plantada en esta nueva realidad, y que Ericsson dejó clara en su reporte de resultados: el crecimiento tiene que venir de casos de uso prácticos, misiones críticas, empresas e interiores, y no de otra megaproducción de infraestructura a nivel nacional.

Y con la economía tradicional basada en antenas, las cuentas para ofrecer esos casos de uso simplemente ya no cuadran.



El momento "AWS" para las telecomunicaciones

Hace quince años, todas las empresas del Fortune 100 tenían su propio centro de datos. Eran dueñas de los edificios, gestionaban los servidores y se encargaban de absolutamente todo. De pronto, la infraestructura en la nube cambió las reglas del juego. Llegó Amazon Web Services (AWS) y todo dio un giro de 180 grados: pagas exactamente por lo que usas, escalas cuando lo necesitas y dejas que alguien más se encargue del centro de datos y sus servidores. En cuanto apareció un modelo más eficiente en el uso del capital, el dinero no tardó en llegar.

La tecnología inalámbrica apenas está calentando motores en esta misma transición. La pregunta no es si los operadores dejarán de construir; claro que Verizon seguirá levantando torres en el centro de Manhattan, y hace bien. La verdadera pregunta es qué pasará con todos los demás lugares: ese edificio lleno de gente, el vecindario olvidado, el estadio, la cafetería de la esquina o el centro comunitario que necesitan una cobertura en interiores confiable. 

Esos lugares que solían ser un renglón más en el plan de capex y que, con la nueva economía, quedarán fuera. Esos espacios necesitan un modelo de implementación diferente. Uno donde la infraestructura sea construida por quienes están más cerca de la demanda, se pague según el uso y esté disponible para los operadores que no pueden justificar el gasto de construirla por su cuenta.



El reequilibrio

El recorte en el capex es un baño de realidad sobre cómo se ofrece la conectividad. Los operadores ya le están advirtiendo al mercado, en sus reportes financieros y proyecciones de gasto, que el modelo de siempre no puede sostenerse por sí solo, incluso cuando la sed de conectividad no para de crecer.

Stefan Pongratz de Dell’Oro lo ha dicho sin rodeos: los operadores que están en mejor posición para recortar su capex son aquellos que no están invirtiendo a ciegas más allá de sus casos de uso conocidos. El modelo tradicional sencillamente no podrá cubrir la brecha que tiene enfrente.

La industria se ve empujada hacia un modelo que resistió durante años: distribuido, basado en el uso y construido mucho más cerca de donde realmente está la acción. Los operadores que se las ingenien para subirse a esta ola, en lugar de quedarse esperando un ciclo de construcción que tal vez nunca llegue, serán los que logren cerrar la brecha de cobertura.

Mario Di Dio es director general de Red en Helium, donde supervisa el desarrollo y ciclo de vida de los productos que dan fuerza a la red Helium, además de definir el rumbo para las tecnologías del futuro. Con un enfoque especial en estándares de comunicación como LTE, 5G y Wi-Fi, Mario trabaja para mejorar la experiencia de conexión de los usuarios y hacer que las redes sean ultraeficientes.

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